Masaje prostático

Desmitificando el placer del masaje prostático

Es generalizada la idea de que todo “placer anal”, es una práctica exclusiva del colectivo gay. Sin embargo, este tipo de práctica, es una manifestación tan antigua como malentendida de la sexualidad humana. El hecho de que un hombre heterosexual, disfrute de las intensas sensaciones de un masaje prostático, no determina en absoluto su orientación sexual.

Popularizada o no la creencia, dejemos meridianamente claro que el masaje prostático en un hombre, no es terreno exclusivo de una tendencia sexual determinada, sino de la capacidad de disfrutar de una zona erógena como cualquier otra, independientemente de la inclinación, preferencia o “etiqueta” sexual. Banalizando, el hecho de que riegues las macetas de tu casa, no te convierte en jardinero (por mucho que las riegues).

Para algunos hombres, y en general para los heterosexuales que no han dado el paso para experimentar el masaje prostático, el mito de la homosexualidad, así como el ridículo “riesgo” a que “te guste tanto que no vuelvas”, representa un muro que les impide aventurarse en este tipo de placeres.

No obstante, y parafraseando a un famoso entrenador deportivo, para aquellos a los que “no les cabe ni el pelo de una gamba“, las principales barreras están impuestas, mayoritariamente por prejuicios, tabúes, y en ocasiones, por el simple hecho de no encontrar placer en ello. Para gustos, colores.

Sin embargo, el masaje prostático es una vía de exploración y conocimiento de una de las zonas erógenas masculinas más potentes, así como lo es cualquier otra forma de disfrutar del sexo, y de tu propia sexualidad, que puede ser equivalente y tan placentera como cualquier otra práctica oral o vaginal.

Existen infinidad de estudios y encuestas sobre las prácticas sexuales del género masculino, pero por norma general son datos que tomamos con pinzas, ya que el rigor de los resultados están sujetos a que los encuestados respondan de forma honesta, ya que hablaríamos de preguntas que para muchos resultan comprometedoras. Aún así, muchos de estos estudios coinciden en que incluso para hombres homosexuales, la práctica del masaje prostático resulta desconocida.

Masaje prostático, el camino hacia orgasmos masculinos más intensos.

¿Qué es la estimulación prostática? Se trata del masaje de la glándula prostática masculina, que puede realizarse vía rectal o indirectamente a través de masaje externo del perineo.

Entre muchos otros, de acuerdo con al trabajo de investigación realizado por el equipo científico del Dr. Barry Komisurak, en la Universidad Rutgers de New Jersey, es un hecho fisiológico indiscutible, que existe un altísimo grado de sensibilidad en el ano y el recto, lo que les otorga inequívocamente la capacidad para experimentar sensaciones orgásmicas.

Masaje prostáticoEl acto de estimulación de la próstata puede producir el orgasmo, y la eyaculación. Dado que se trata de una zona erógena masculina extremadamente sensible, en algunos casos dicho orgasmo puede ser incluso más intenso que un orgasmo genital.

Además, si junto al masaje de próstata se estimulan otras zonas erógenas, como el perineo, los testículos o el pene, el hombre puede experimentar un tipo de climax completamente diferente, intenso y satisfactorio, frente a lo que habitualmente estaría acostumbrado solamente por estimulación genital.

Paralelamente, la realización de la estimulación puede efectuarse simplemente con los dedos, o con la utilización de un producto especializado, como nuestro extraordinariamente versátil vibrador prostático Pride ON.

Esta diferencia en el tipo de sensaciones obtenidas, convierte la próstata del hombre en su Punto P, lo que en las mujeres puede equivaler al Punto G. Ambos existen, y tienen en común, que aprovechar sus muchas y variadas ventajas para incrementar sensaciones placenteras, depende en gran medida de la técnica, pericia y cuidado con el que se realice la práctica.

Incorporando nuevas sensaciones en los juegos de pareja.

Para huir la temida rutina, o incluso con el objetivo de aumentar el deseo sexual, en muchas parejas se hace cada vez más habitual la utilización de juguetes eróticos masculinos durante sus relaciones. En todo caso, creemos que la clave para que estas nuevas experiencias sean realmente satisfactorias para ambas partes, es fundamental el acuerdo mutuo, y sobre todo aparcar todo tipo de tabúesprejuicios e ideas preconcebidas.

Ambos sexos tienen la capacidad de disfrutar con algún tipo de masaje anal, para aquellas parejas que se atreven a dar el paso, este tipo de práctica puede transformarse en algo divertido, que genera un crecimiento dentro de la relación y la intimidad, influyendo positivamente en su consolidación.

Estudios como a los que anteriormente hacíamos referencia, afirman que son los hombres de mayor edad, los que más se atreven a descubrir las nuevas sensaciones que puede aportar el masaje prostático. Los más jóvenes en cambio, anteponen el falso estigma de la homosexualidad, relacionando erróneamente este tipo de placer a inclinaciones homosexuales, lo cual genera temor a la estigmatización social, aún tratándose de una práctica realizada en el intimo ámbito de la pareja.

Según las experiencias recogidas de usuarios heterosexuales del vibrador prostático Pride ON, el camino hacia este tipo de placeres es, por norma general, de lento recorrido.

Dicho esto, es muy importante diferenciar el masaje prostático, con otros juegos eróticos que impliquen cierta penetración anal. Otras prácticas como el “pegging“, sobre la cual el Dr. Charlie Glickman (co-autor del libro “The Ultimate Guide to Prostate Pleasure“) afirma que “el pegging puede salvar el mundo“, nuestra recomendación es que la iniciación en este tipo de “artes” sea incorporada a la pareja, o en solitario, de forma paulatina, lo que asegurará su descubrimiento de forma realmente placentera.

En contrapartida, la utilización de Pride ON, a través de la Joy ON App (disponible para Android e iOS), abre un enorme abanico de posibilidades de juegos en pareja, y sobre todo la posibilidad de descubrir el placer prostático de forma increíblemente divertida.

Pon un Pride ON en tu vida.

Muchas empresas del sector suelen identificar los juguetes eróticos masculinos, relacionados con placer anal, para un público exclusivamente gay. En Joy ON creemos que esto no es así, y hemos apostado claramente por un producto centrado en el placer del masaje prostático, como una forma más de juego sexual, lejos de estereotipos, etiquetas, inclinaciones sexuales o preferencias de cualquier tipo.

Probablemente, por este motivo la variedad de juguetes sexuales para público masculino es muy inferior a la gama de productos femeninos. En el caso de Pride ON, encontrarás la llave a un mundo de impactantes e intensas sensaciones que, si hasta ahora no has descubierto, te recomendamos no dejes de experimentar. Al fin y al cabo, todo se trata de un juego.

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